Empieza por un problema concreto
En lugar de preguntar “¿cómo meto IA en mi negocio?”, identifica una tarea que consuma tiempo o se repita: resumir información, clasificar consultas, preparar borradores, comparar datos o detectar temas recurrentes.
La IA funciona mejor cuando existe un objetivo claro, información suficiente y una persona responsable de validar el resultado.
